viernes, 7 de mayo de 2010

Mi Inicio

Nací en el año 14 D.C, en Galilea serca del mar Galileo,
conocí en persona al Salvador, a aquel que se llevo los
pecados del mundo, fui su siguidor y sin ninguna duda
le ame con todo mi corazón, pero a la ves lo traicione de
la forma mas asquerosa que puede existir.

---Creo que ya saben, quien fui.

Después de su muerte y al darme cuenta de mi traición
me trastorne y todo lo que el me enseño lo olvide,
maldije todo y a todos y también fui maldecido, fui
maldecido a bagar sobre la tierra hasta el fin de los
tiempos, sin poder morir, sin poder saciar mi hambre,
fui maldecido solo a ser un testigo de la vida del resto,
un sombi sobre la fas de la tierra, hasta que fuera capas
de pedir perdón. Pero yo prefería vivir en muerte que pedirle
perdón a aquel, aquel que me arrebato lo único que ame
como a un padre.

Permanecí así durante un año, sufriendo infinitamente
y maldiciendo, había fingido mi muerte colgándome de un
árbol no quería que nadie viera lo que había echo, menos
mis hermanos. Después de un tiempo mi cuerpo se comenzó
a deteriorar, a encorvarse, perdí el pelo, trataba de comer
para calmar el hambre, pero de nada servia. Solo de recordar
ese tiempo, los primeros años de mi no vida, me dan
nauseas. Muchas veces escuche su vos, la de mi maestro
eso me hacia sentir un tremendo regocijo.

--- Arrepiéntete y seras perdonado si eres sincero. Me
decía.

Pero yo no podía hacer eso, ademas sentía que
merecía todo mi sufrimiento, por mi traición, por mi
deslealtad, por que todo fue mi culpa. Después de
unos 40 años tuve que permanecer oculto en unas
cuevas porque mi cuerpo no me permitían salir a la luz,
estaba tan blanco, casi translucido y el sol me quemaba
no. Uno de esos días de eterna agonía, escuche una vos
que venia de la obscuridad de la cueva, me arrastre
como pude pero solo vi un par de ojos entre las sombras
que brillaban intensamente.

--- No te esfuerces mas por acercarte, pobre criatura
¿quien te ha echo esto?. Me dijo con vos compasiva

--- ¿quien eres?. Le pregunte con una vos que caso no
fue la mía.

--- Un amigo, que desea ayudar, solo ayudar. me dijo

Me reí ante su comentario, me reí después de
muchos años.

---¿Ayudarme? ¿sabes a caso como puedes matarme?
le dije.

Después de tantos años, había intentado
desaparecer muchas veces, la primera fue colgandome,
pero nada sirvió, nada.

--- No, no te puedo ofrecer volver a ser vello, volver
a ser un hombre, ¿que me dices de eso?. Me dijo

--- ¿Como, como podrías hacer eso?. le dije

--- Dime, quieres estar asi por toda la eternidad
o quieres aceptar mi oferta, cualquiera que esta sea
estarás mucho mejor que ahora, si aceptas mi
oferta dejaras de arrastrarte, dejaras de sentirte
miserable y sobre todo yo no te pediré que te
humilles ante mi, ni que me pidas perdón. Que me
dices. Me dijo

La vos era tan serena, tan tranquila, que mal
me podría hace, que mal mayor al que ya tenia.

---acepto me dijo, acepto sea lo que sea.

---Muy bien. mañana seras un hombre, nuevamente
seras como eras antes de caer en esta desgracias
de esa forma seras por siempre, solo debes beber
de esto, que sera tu alimento, ya que El te condeno
a tener hambre, yo solo puedo mitigar eso, saciando
tu sed, con esto te sentirás satisfecho.

Acerco a mi un baso, no podía ver lo que había
dentro, solo se veía obscuro, al igual que todo en
aquel lugar.

--- Recuerda que al beber de esta copa, no habrá
vuelta atrás y una parte de ti sera mía.me dijo,
acercando la copa

--- ¿Pero que es?. le dije

--- no seas impaciente, todo tiene su momento
ya lo sabrás, bebe ahora. dijo con calma

Bebí de la copa, con cuidado al principio,
pero se sentía tan bien, cuando ese liquido
toco mi garganta me sentí vivo, sentí que la
vitalidad volvía a mi cuerpo, me sentí bien
después de tantos años, creo que hasta se me
había olvidado como se sentía, así que lo tome
con locura hasta que ya no quedo nada.

Cuando levante mi vista ya no había nada,
ni nadie, pensé que había sido un sueño, hasta
que comenzó el dolor, me retorcí sobre mi cuerpo
se me quebraron todos los huesos, los podía
escuchar, no se cuanto tiempo duro, pero no fueron
uno o dos días, fueron muchos mas.

Pensé que nunca terminaría, pero cuando
termino, me pude poder de pie, ya no encorvado
ahora lo hacia recto, se sentía tan bien.